En el mes de Febrero nuestra iglesia recibe la visita de una pareja diferente a otras, ya que está formada por dos personas que no tienen la misma nacionalidad: Cindy Gervais Canadiense y Oscar Geraldo, mexicano.
La Hna. Cindy fue miembro de algunas iglesias evangélicas en la Union Americana, el Hno. Oscar siendo un renegado de la sociedad, cayó en prisión y fue deportado a Mexico; en el año 2012 se conocieron y decidieron iniciar una vida juntos en nuestro país, por un año visitaron Iglesias en Los Cabos, pero lo único que encontraron fuero Iglesias administradas por hombres de seminario, que no pueden hacer vivir la Palabra, pero en su búsqueda llegaron a nuestra iglesia, el Tabernáculo de Los Cabos.
Se dieron cuenta que en éste lugar se encontraba “algo” que en ningún lugar habían hallado. Principiaron asistiendo a los servicios de manera más recurrente que en otras iglesias a las que habían estado, se dieron cuenta, que no predicábamos una religión más, que hay un Ministerio Apostólico trabajando en nuestros medios, y eso les llamó la atención, ya que es algo que no se escucha en las iglesias. Les sorprendió saber que estábamos edificados sobre apóstoles y profetas; como lo dice el libro de los Efesios.
Al transcurrir el tiempo su Fe se fortaleció y la Palabra de Dios los convenció de Bautizarse nuevamente, pero ahora en el nombre del Señor Jesucristo conforme a Hechos 19:5 y el Domingo 2 de Junio la Hna. Cindy Linia Gervais y su esposo el Hno. Oscar Geraldo, bajaron a las aguas aceptando el nuevo reto a cumplir, una vida limpia y dedicada a nuestro Dios.
Esto muestra que para Dios no hay barreras, ni obstáculos para cumplir su Palabra. Nuestros hermanos siendo de naciones diferentes, teniendo costumbres diferentes, encontraron a un Dios rico en misericordia y que les brinda una nueva oportunidad para vivir una vida limpia, por lo que les ha puesto en su camino una iglesia que los respalda y un pastor que tiene la visión para guiarlos por el camino correcto.
Está pareja, al fin encontró lo que sus almas buscaban.
Que Dios los bendiga y los fortalezca para enfrentar cualquier reto venidero.