Encuentro Ministerial Nacional

o5 febrero 2o26

Los pasados días 30, 31 enero y 1o de Febrero, El estado de Querétaro fue testigo de que, El Ministerio Mexicano fue convocado al primer encuentro Ministerial Nacional, bajo el lema "LA Nueva Imagen Ministerial" fue un grandioso tiempo alrededor de la Palabra; ya que Todo lo que se habló en cada plática, en cada exposición, con el OBJETIVO de llevarnos a REFLEXIONAR, REPLANTEAR; VENIR AL CAMINO DEL RECONOCIMIENTO Y ARREPENTIMIENTO, sobre el actual estado del ministerio a nivel general, pero también individual; ya que el reto que está por delante es grande y El Espíritu Santo a través del ministerio Apostólico nos llevó a hacernos pensar y meditar en diferentes puntos, relacionados al ministerio actual. Pero no solo eso si no que nos sacó de una condición y nos llevó a otra.

La base sobre que se giró fue lo dicho en el mensaje "UN PROFETA APENADO" donde el mismo profeta viene y reconoce diciéndole a la iglesia: "no hay manera de esquivarlo, somos culpables, Yo soy culpable, Soy culpable de no hacer la obra de Dios como debería de hacerlo. Estoy confesándolo que estoy mal. Yo me arrepiento ante Dios y le pido a Dios que me perdone y a la iglesia que me perdone por ser tan lento respecto a la obra de Dios. He ganado un millón de almas y debería de haber ganado 10 millones de almas, estoy lejos de eso. Si el profeta de Dios siendo un profeta realizó un acto como éste, apuntando a que sus resultados no eran los pretendidos. Que, de nosotros como obreros y colaboradores del evangelio, ¿qué de los pastores? Eso nos hace reflexionar bastante sobre el asunto y nos debe llevar a un reconocimiento, arrepentimiento y búsqueda de un perdón por parte de Dios.

Con base en esto nuestro hermano Alfredo González, inició las actividades de igual manera con un espíritu de reflexión al ministerio, preguntando ¿Dónde estamos?, ¿A qué venimos a este encuentro?, ¿Cuáles son los resultados de nuestro trabajo? Nuestro hermano nos ubicó con su exposición a donde debería estar el Ministerio a esta altura del tiempo a causa de que se ha hecho un trabajo y de que se debería aprovechar el material que se nos ha dado con el pasar de los años; la luz, el tiempo y el buen trabajo debe dar buenos resultados y los buenos resultados son que deberíamos de estar listos para formar parte de ese ministerio del tiempo del fin, el Ministerio del Espíritu Santo, ese es el Requerimiento y la demanda de Dios para el ministerio, ya que hemos arribado a los tiempos de madurez.

En este encuentro se esperan resultados a causa de 41 años de instrucción ministerial. 41 años que deberían de formar un empaque en el ministro actual que ha aprovechado toda la instrucción. >Cinco son los elementos que deben operar en el ministro [visión, percepción, inspiración, discernimiento y revelación] para ayudarlo a hacer el trabajo de la mejor forma y manera.

El sábado se desarrollaron tres pláticas dando seguimiento al tema desarrollado el día anterior, cinco expositores, diferentes pastores acompañando a nuestro hermano Alberto Gómez y hermano Ángel González, en cada tema hicieron de este encuentro, que se tornara muy nutrido, completo, pero lleno de gran responsabilidad al escuchar todo lo expuesto, compartimos grandes experiencias de lo vivido durante el ciclo de 7 años y como vimos la mano de Dios en ese tiempo crítico aún como Dios nos dio la salida. Como ministerio estamos demandados por parte de Dios y tenemos que enfrentar esa demanda de manera correcta; reconociendo, siendo honestos y sinceros; ya que el que ejerce dicha demanda es Dios. Y a Dios no lo podemos engañar. Este fue un punto que nos empezó a hacer entrar en el espíritu de reflexión y sinceridad.

Asimismo, se nos habló de los 70 años de la visita del Hijo del Hombre a Mexico, tema que no se podía pasar por alto por lo significativo que es para nosotros los mexicanos, sabemos lo que se sembró, pero sabemos lo que se tiene que cosechar, la lluvia tardía está aquí, y si en ese tiempo 1956 se miró una imagen lastimosa, pobre, miserable, ciega, desnuda y aun muerta, hoy a 70 años no debería ser la misma imagen, por eso se ha trabajado para proyectar la Nueva Imagen de la Novia en México. Otro punto que se habló fue el que como ministerio debemos ser punta de lanza y abrir las puertas a las bendiciones a nuestras iglesias, cumpliendo con nuestros deberes y obligaciones, para gozar de todos los derechos que tenemos como cristianos.

El día sábado cerró hablándonos del tema que como ministerio, como sucedió en la gran edad de Éfeso, se ha perdido el primer amor Ministerial, y deberíamos de clamar como clamó David; vuélveme el gozo de mi salvación. Hemos dejado de mostrar el interés por el pueblo y la obra de Dios, no buscamos de Dios para hacer nuestro trabajo, nos hemos vuelto menos vigilantes, flojos eso quiere decir Éfeso descansado, confiado, las mismas unciones que se movieron haya atrás están hoy aquí y aun más fuertes y el ciclo se repite, eso nos debería hacer salir de un estado de confort y alertarnos a no caer en lo mismo, las bendiciones de Éfeso están aquí, pero también las unciones que hacen daño al ministerio y la iglesia están aquí, por eso la escritura dice: “haz las obras de tu primer amor, regresa al principio a como servías a Dios y el pueblo y te entregabas por la obra al escuchar todo esto entramos nuevamente en una reflexión profunda.

Todos estos temas nos llevaron al Altar, en cada plática y aún en el servicio dominical donde se habló por parte de nuestro hermano Samuel Pachicano los hombres que Dios requiere en este tiempo, tomando como base el mensaje hombre llamado por Dios. Dios demanda hombres intrépidos, robustos de fe, que no le temen al fuego, que han entrado en la presencia de Dios, que no tengan pizca de duda, conocen el poder de Dios, entrenados, disciplinados, llamados por Dios para enfrentar el reto. Fue un tiempo glorioso donde bajo la PRESENCIA DE DIOS. Y creemos que nos ligamos a un gran compromiso, a una gran oportunidad y a enfrentar el reto en una condición diferente.

El evento se cerró con el llamado por parte de nuestro hermano Alfredo González, formando cinco equipos de trabajo para cubrir las cinco zonas de nuestro país, tomando Lucas 4 y llamando a cada hombre y apuntando a que el 20 y 21 de marzo esperaremos la unción de los 70 años para llevar a cabo la comisión que se nos es dada para trabajar por nuestra iglesia, familia y nuestro País México.

Bendiciones.

Por Raúl Rodríguez
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David Hernández

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