La Disciplina Matrimonial
-El Matrimonio Y Su Relación Con Dios-
Por Javier Villarreal
Imágenes Priscila Villarreal
Dios le bendiga amados lectores, El pasado 24 de julio tuvimos la bendición de recibir la visita del ministerio de la Zona Norte en la Ciudad de Frontera, con el propósito de fortalecer el trabajo matrimonial en nuestra zona. Durante esta visita, participamos en una plática junto con los hermanos Samuel Pachicano, Octavio Máynez, Manuel Pachicano y un servidor, acompañados por nuestras esposas: las hermanas Gladys Alarcón, Elizabeth Tlalmanalco, Silvia Campos y Jusdy Espinoza.
Tomando como base las Escrituras de Hebreos 12:1-14 y 13:4, se nos recordó que el ministerio que está al frente de cada iglesia tiene la responsabilidad de traer bendición al pueblo de Dios. También se destacó que la disciplina debe ayudarnos a alcanzar todas las promesas que Dios tiene para Su pueblo, y que es fundamental tomar acuerdos tanto en el hogar como en la iglesia para obtener los mejores resultados.
Por la gracia de Dios, también se llevó a cabo la colocación de la primera piedra del fundamento de lo que será el hogar de la familia Villarreal. En esta actividad, el hermano Samuel Pachicano tomó como base la Escritura de Isaías 54 y elevó una oración por el terreno que Dios ha provisto, poniendo en las Manos del Señor todo el trabajo que habrá de realizarse.
Por la tarde, como última actividad, participamos en una plática con los matrimonios de la localidad, en la cual nuevamente se tomaron las Escrituras de Hebreos 12:1-14 y Hebreos 13:4. En este espacio se recalcó la importancia de la renovación de los votos matrimoniales y la necesidad de mantenernos renovados como matrimonios, preparados para recibir las grandes bendiciones de Dios y ser ungidos para la siguiente etapa que Él tiene para nosotros. Creemos firmemente que Dios sigue hablando en nuestros días, y que nuestro deber es poner por obra todo aquello que Él nos ha hablado.
Finalmente, agradezco a Dios y a Su ministerio por tomarnos en cuenta una vez más y por permitirnos ser parte de estas actividades de bendición para nuestras familias y nuestra iglesia.